Cómo crear equipos de alto rendimiento

En el año 2012, Google reunió un equipo interdisciplinar en una iniciativa denominada Proyecto Aristóteles. Se trataba de un estudio que debía identificar por qué unos equipos presentaban un mayor rendimiento que otros y cuáles eran las características que los distinguían. Abarcó varios años y supuso una inversión de varios millones de dólares, pero finalmente Google logró crear un perfil que identificaba cuáles eran sus equipos de alto rendimiento.

Equipo de alto rendimiento trabajando en conjunto

Qué es un equipo de alto rendimiento y por qué lo necesita mi empresa

El trabajo en equipo es fundamental para lograr un desempeño que vaya más allá de los esfuerzos individuales. Sin embargo, no todos los equipos de trabajo se muestran capaces de lograr el mismo nivel de implicación y compromiso ni la consecución de los objetivos marcados con el mismo grado de excelencia y responsabilidad.

Los últimos dos años han supuesto un desafío notable para el funcionamiento de las empresas. El contexto de la pandemia provocada por el Covid-19 ha obligado a digitalizar los procesos y entornos de trabajo en muy poco tiempo. Y esta situación de transformación radical ha puesto de relieve la necesidad de contar con equipos de trabajo eficientes.

Una empresa que prepare a equipos de alto rendimiento tendrá una serie de ventajas sobre las demás. El más obvio tiene que ver con los clientes: la mayor capacidad de respuesta y la excelencia del trabajo aumentará la satisfacción de estos.

En el seno de la organización, mejorarán los canales de comunicación y por lo tanto la capacidad de enfrentarse a los nuevos desafíos. Los empleados verán aumentar su experiencia y habilidad al interactuar de forma más eficaz con los demás.

En definitiva, contar con equipos de alto rendimiento permite a una empresa aumentar su eficacia, fidelizar a sus clientes de forma más segura y alcanzar sus objetivos.

 

Características de los equipos de alto rendimiento

Pero ¿qué es lo que distingue a un equipo de alto rendimiento de los demás? ¿Cómo lo definimos?

Se trata de un equipo con una enorme cohesión entre sus miembros, capaz de asumir grandes responsabilidades y con un desempeño superior a la media. Veamos algunas de sus características más definitorias:

  • Los miembros que conforman el equipo de alto rendimiento están motivados de manera intrínseca y no dependen de incentivos externos. Eso les hace capaces de un gran compromiso en su labor y les permite poner en juego sus capacidades al completo.
  • Poseen experiencias y habilidades complementarias que se potencian mutuamente.
  • Todos los integrantes conocen y comparten el propósito común del equipo y están totalmente orientados hacia él.
  • Cuentan con un liderazgo aceptado por todos. El líder será capaz de estimular y poner en común los talentos de las personas a su cargo. Es consciente de la diversidad de talentos que gestiona y tiene un estilo que fomenta en lugar de imponer.
  • Comparten la responsabilidad tanto de sus éxitos como de sus fracasos, al ser conscientes de que la consecución de los objetivos no es fruto de esfuerzos individuales sino de las sinergias del equipo.
  • Son conscientes de las capacidades y habilidades del resto del equipo y tienen claro qué rol que ocupa cada uno dentro de él.
  • Tienen un alto grado de confianza mutua y capacidad de comunicación y apoyo.
  • No solo tienen una comunicación fluida dentro de los miembros del equipo, sino con el resto de la organización.

 

Cómo crear un equipo de alto nivel

El primer elemento que hay que definir cuándo te enfrentes a la tarea de crear en tu organización un equipo de alto rendimiento será la definición de los objetivos. Se trata de esas metas que constituirán la principal motivación de los miembros del futuro equipo.

En este paso te será de gran utilidad usar herramientas como las metas SMART o el método CLEAR.

Una vez tengas claro esto, debes definir los roles de cada miembro. Ya se ha visto que una de las características vitales de un equipo de alto rendimiento es la complementariedad de los talentos que lo conforman.

Para ello será importante que escuches a tus empleados. Eso les impulsará a identificar sus metas y su rol dentro de la estructura del equipo. Así mismo deberás ayudarles a conocer el de los demás integrantes.

Muy importante es asignar el rol de líder a la persona adecuada, que sea capaz de aportar la guía y cohesión necesarios al conjunto.

Una vez has definido los objetivos y los roles del equipo, es muy importante dotarlo de un esquema de trabajo, basado en los roles específicos. Si no está claro cómo se inicia una tarea ni quien es el responsable de desarrollarla, se entorpecerá el flujo de trabajo y se ralentizará todo el proceso.

En definitiva, debe estar muy claro quién hace qué y quién es el responsable de cada actividad. Tener juntos a los mejores recursos de tu organización no es suficiente si no son capaces de lograr la excelencia trabajando en común y te encuentras con resistencias al cambio difíciles de gestionar.

Para facilitar todo ello, implementa un clima de comunicación fluida que permita intercambiar impresiones de forma creativa y resolutiva.

Fomenta la formación de los miembros del equipo en áreas concretas de acuerdo a sus habilidades.

 

La gestión de los equipos de alto rendimiento

La formación con éxito de equipos de alto rendimiento dotará a tu empresa de un nivel de excelencia que te permitirá dar respuesta a las necesidades de tus clientes. Pero tu labor no termina cuando has elegido a las personas idóneas y las has reunido entorno a una meta:

  • Mejora tus políticas de búsqueda y retención del talento. El entorno empresarial es dinámico y los desafíos de nuevas tecnologías y situaciones te llevarán a contratar nuevo personal que en el futuro formará parte de tus equipos.
  • Cuando varias personas dotadas de cualidades excepcionales y sometidas a un flujo de trabajo intenso están comprometidas con el mismo proyecto, es lógico que surjan los roces. Da por sentado que los conflictos van a suceder y que debes fomentar una resolución de los mismos dialogada y creativa.
  • Es fundamental la evaluación continua de los equipos, con el objeto de hacerlos cada vez más eficientes.
  • Vigila atentamente las debilidades de los equipos. La resistencia a la innovación, el miedo al compromiso o la evitación de la conflictividad son algunos de los puntos que deberás tener en cuenta.