El proceso de selección empieza con una entrevista, pero ni mucho menos termina ahí. A menudo, existe un paso intermedio antes del contrato definitivo que genera muchas dudas entre los candidatos: la carta de compromiso laboral, también conocida como precontrato laboral.
Si estás a punto de cambiar de empleo y te han pedido firmar una carta de compromiso laboral, es fundamental que entiendas qué estás aceptando. Este documento es clave para aportar seguridad tanto a la empresa como a ti mismo antes de la incorporación al nuevo puesto, ya que tiene validez legal y genera obligaciones para ambas partes. A continuación, analizaremos todos los detalles necesarios para ayudarte a tomar una decisión siguiendo un buen criterio.

¿Qué es una carta de compromiso laboral?
La carta de compromiso laboral es un documento privado que firman ambas partes que protagonizan el proceso de contratación, la empresa y el trabajador, y tiene lugar antes de la formalización del contrato de trabajo definitivo. Su función es dejar constancia por escrito de que ambas partes tienen la intención firme de iniciar una relación laboral en un futuro próximo.
Este documento no es el contrato en sí, pero actúa como un acuerdo previo que recoge las condiciones esenciales pactadas durante las negociaciones. En el ámbito jurídico, se la conoce habitualmente como precontrato de trabajo y es la herramienta que convierte una promesa verbal en un compromiso tangible, con efectos legales tanto para la empresa como para el candidato.
¿Para qué sirve una carta de compromiso laboral?
La finalidad principal de este documento es la seguridad jurídica y la tranquilidad. En los procesos de selección, suele haber un lapso de tiempo que puede ser de días e incluso semanas entre la aceptación de la oferta y el primer día de trabajo.
La carta sirve para:
- Proteger al candidato: Te asegura que el puesto es tuyo bajo unas condiciones previamente acordadas antes de que comuniques tu baja voluntaria en tu empresa actual, evitando asumir un riesgo profesional innecesario.
- Proteger a la empresa: Garantiza que el candidato seleccionado no aceptará otras ofertas y se incorporará al trabajo en la fecha prevista, permitiendo a la compañía cerrar el proceso de selección y preparar los recursos necesarios.
¿Es obligatorio firmar una carta de compromiso laboral?
No existe una ley que incluya específicamente que sea obligatorio firmar una carta de compromiso laboral para acceder a un empleo. Sin embargo, en la práctica, muchas empresas lo consideran un requisito indispensable para ejecutar la contratación de forma definitiva, especialmente en puestos de responsabilidad o cualificados.
En caso de que este documento sea presentado por parte de la empresa, supone una señal de seriedad. Aunque técnicamente podrías pedir pasar directamente al contrato, la mayoría de departamentos de Recursos Humanos utilizan este precontrato para asegurar la incorporación mientras se gestionan los trámites administrativos del alta definitiva.
¿Qué pasa si hay incumplimiento de la carta de compromiso laboral?
Esta es la parte más delicada. El incumplimiento de la carta de compromiso laboral no es gratuito. Al ser un acuerdo firmado entre dos partes, genera obligaciones legales.
- Si incumple la empresa: Si deciden no contratarte sin causa justificada después de haber firmado, y tú ya has renunciado a tu anterior empleo, tienes derecho a reclamar una indemnización por daños y perjuicios (por ejemplo, el salario dejado de percibir).
- Si incumple el trabajador: Si decides no incorporarte porque has aceptado una contraoferta o simplemente cambias de opinión, la empresa podría reclamarte los gastos ocasionados (costes de selección, formación preparada, etc.).
Muchas cartas incluyen una cláusula penal: una cantidad fija de dinero estipulada que la parte que incumpla deberá pagar a la otra, para evitar tener que calcular y demostrar los daños en un juicio, una fórmula habitual en casos de incumplimiento de la carta de compromiso laboral.
Ejemplo de carta de compromiso laboral
Para que tengas una referencia clara, aquí te mostramos un ejemplo de carta de compromiso laboral orientativo, que puede adaptarse según el puesto, la empresa y el tipo de contrato. Los datos pueden variar, pero la estructura suele ser similar a esta:
CARTA DE COMPROMISO DE CONTRATACIÓN
En (Ciudad), a (Día) de (Mes) de (Año).
REUNIDOS De una parte, (Nombre de la Empresa), con NIF (Número) y domicilio en (Dirección). Y de otra parte, D./Dña. (Nombre del Candidato), con DNI (Número).
ACUERDAN
- Objeto: La empresa se compromete a contratar al trabajador y este acepta incorporarse a la compañía.
- Fecha de inicio: La relación laboral comenzará el día (Fecha).
- Condiciones:
- Puesto: (Nombre del cargo)
- Salario bruto anual: (Cantidad) €
- Tipo de contrato: (Indefinido/Temporal)
- Jornada: (Completa/Parcial)
- Incumplimiento: En caso de que alguna de las partes incumpla este compromiso sin causa de fuerza mayor, deberá abonar a la otra parte la cantidad de (Cantidad) € en concepto de indemnización.
Y para que conste, firman la presente por duplicado
(Firma de la Empresa) | (Firma del Candidato)
Qué tener en cuenta antes de firmar una carta de compromiso laboral
Antes de firmar una carta de compromiso laboral, es vital revisar ciertos puntos para evitar sorpresas con el contrato final:
- Condiciones idénticas: Verifica que el salario, el horario y la categoría profesional coinciden exactamente con lo hablado en la entrevista.
- Cláusulas de penalización: Revisa si existe una multa económica en caso de no incorporarse finalmente. Si la cantidad es desorbitada, intenta renegociarla.
- Fecha de incorporación: Asegúrate de que la fecha es realista y te permite dar el preaviso legal en tu empresa actual (normalmente 15 días).
- Condicionantes: Fíjate si la oferta está sujeta a alguna condición (como pasar un reconocimiento médico o aportar un título específico).
Preguntas frecuentes sobre la carta de compromiso laboral
A continuación, resolvemos de forma rápida las dudas más habituales que surgen en torno a este documento.
Ejemplo orientativo
Aunque arriba hemos visto un modelo completo, un ejemplo orientativo de lo que debe contener sí o sí cualquier carta válida es: Identificación de las partes, fecha clara de inicio, salario bruto, puesto de trabajo y firma de ambos. Si falta el salario o la fecha, el documento pierde mucha fuerza y utilidad.
¿Tiene validez legal una carta de compromiso laboral?
Sí, una carta de compromiso laboral tiene plena validez legal. El Código Civil y la jurisprudencia laboral reconocen el precontrato como un acuerdo vinculante a pesar de no ser el definitivo.
¿Puedo negarme a firmar una carta de compromiso laboral?
Estás en tu derecho de negarte, ya que no es una obligación legal imperativa. Sin embargo, debes saber que la empresa puede interpretar esta negativa como una falta de interés real en la vacante y podría optar por retirar la oferta para buscar a un candidato que sí ofrezca esa garantía de incorporación.
¿Qué ocurre si se incumple una carta de compromiso laboral?
Como se ha explicado anteriormente, el incumplimiento de una carta de compromiso laboral deriva en la obligación de indemnizar daños y perjuicios, ya sea mediante cláusula penal o por vía judicial.
¿Es lo mismo una carta de compromiso laboral que un precontrato?
Sí, en el ámbito de la selección de personal se utilizan como sinónimos. Ambos términos se refieren al acuerdo escrito donde empresa y candidato pactan una relación laboral en un futuro próximo. La «carta de compromiso» suele ser el término más coloquial, mientras que «precontrato» es el término más técnico o jurídico.
¿Cómo puede ayudarte S&YOU en este proceso?
Firmar una carta de compromiso laboral es un paso importante que puede tener consecuencias profesionales y legales si no se analiza con cuidado. Contar con asesoramiento profesional especializado te permite entender exactamente qué estás aceptando, detectar posibles riesgos y tomar decisiones con mayor seguridad antes de incorporarte a un nuevo puesto.
En S&YOU acompañamos a candidatos en momentos clave de su carrera profesional, ofreciendo orientación experta para que cada decisión esté alineada con tus intereses, expectativas y objetivos a largo plazo.



