Incorporar un responsable de sostenibilidad ya no es una decisión reservada a las grandes compañías sujetas a nuevas obligaciones de reporting. Cada vez más empresas necesitan ordenar su estrategia ESG porque sus clientes les piden información, quieren acceder a determinada financiación, participan en licitaciones o, simplemente, necesitan convertir sus compromisos de sostenibilidad en objetivos medibles.
El reto aparece cuando se trata de la primera incorporación. ¿Necesitas un perfil técnico, estratégico o de reporting? ¿Debe depender de Dirección General, Finanzas o Compliance? ¿Y cuándo tiene sentido hablar de ESG Manager o incluso de Chief Sustainability Officer?
Definir bien estas respuestas antes de iniciar la selección puede marcar la diferencia entre incorporar una función estratégica o contratar un perfil al que se le pedirá “hacer sostenibilidad” sin estructura, recursos ni capacidad real de actuación.

¿Cuándo necesita una empresa un responsable de sostenibilidad?
No existe un único momento. La necesidad suele aparecer cuando la sostenibilidad empieza a generar decisiones, datos y responsabilidades que ya no pueden gestionarse de forma dispersa.
La regulación es uno de los motivos, pero no el único. El marco europeo ha cambiado significativamente con Omnibus I y la Directiva (UE) 2026/470, que ha reducido el perímetro de empresas sujetas a las obligaciones de reporting de la CSRD. Esto hace especialmente importante no asociar automáticamente “sostenibilidad” con “obligación de reportar”.
Consultar la Directiva (UE) 2026/470 en EUR-Lex
Una empresa puede necesitar este perfil aunque quede fuera de la obligación directa cuando:
- sus principales clientes solicitan información ESG;
- debe responder a requisitos de proveedores o licitaciones;
- bancos e inversores requieren datos sobre determinados riesgos;
- distintas áreas recopilan información sin una metodología común;
- existen objetivos ambientales o sociales, pero nadie responde de su ejecución;
- la dirección quiere integrar la sostenibilidad en operaciones, compras, personas o estrategia.
La pregunta, por tanto, no debería ser únicamente “¿estamos obligados a reportar?”, sino “¿quién está gestionando actualmente nuestros riesgos, compromisos y datos de sostenibilidad?”.
¿Qué hace realmente un responsable de sostenibilidad?
Su función principal es convertir los objetivos ESG de la compañía en planes, indicadores, responsabilidades y decisiones de negocio.
En una primera incorporación, sus responsabilidades pueden incluir definir la estrategia de sostenibilidad, coordinar la recopilación de información, establecer KPIs, impulsar proyectos con las diferentes áreas y preparar el reporting ESG que requieran la empresa o sus grupos de interés.
También deberá conseguir algo más complejo: que sostenibilidad deje de funcionar como un proyecto aislado.
Esto implica trabajar transversalmente con Finanzas, Operaciones, Compras, Recursos Humanos, Legal, Compliance o Comunicación. Por eso, tan importante como el conocimiento técnico es la capacidad de influir en departamentos sobre los que normalmente no tendrá autoridad directa.
Responsable de sostenibilidad, ESG Manager o CSO: ¿qué perfil necesita tu empresa?
El nombre del puesto importa menos que su nivel real de responsabilidad. Antes de publicar una vacante conviene definir qué decisiones tomará la persona, qué recursos tendrá y qué resultados se esperan de ella.
| Perfil | Función principal | Nivel de responsabilidad | ¿Cuándo tiene sentido? | Reporte habitual |
|---|---|---|---|---|
| ESG Officer / Técnico ESG | Datos, seguimiento de indicadores y apoyo a proyectos | Técnico | Cuando ya existe una estrategia o una persona responsable de sostenibilidad | ESG Manager, Sostenibilidad o Compliance |
| ESG Manager / Responsable de sostenibilidad | Coordina estrategia, proyectos, KPIs y reporting ESG | Gestión transversal | Primera incorporación en muchas empresas que necesitan estructurar la función | Dirección General, Finanzas, Legal/Compliance u Operaciones |
| Director de sostenibilidad | Define estrategia, objetivos, gobierno ESG y prioridades corporativas | Directivo | Cuando sostenibilidad afecta a varias unidades, países o decisiones estratégicas | Dirección General o Comité de Dirección |
| Chief Sustainability Officer (CSO) | Integra sostenibilidad en la estrategia corporativa y representa la función al máximo nivel | Ejecutivo | Organizaciones grandes, complejas o con ESG como elemento central del negocio | CEO / Comité Ejecutivo |
No todas las organizaciones necesitan empezar creando un departamento de sostenibilidad. En muchas compañías, incorporar un único perfil con mandato claro y acceso a dirección es una estructura inicial más eficaz.
¿Dónde debería situarse el responsable de sostenibilidad en el organigrama?
No existe una dependencia universalmente correcta. Lo importante es que la posición tenga capacidad de interlocución con las áreas que controlan los datos y las decisiones relevantes.
En algunas empresas encajará junto a Dirección General. En otras, por el peso del reporting y el control interno, puede depender inicialmente de Finanzas. También existen estructuras vinculadas a Legal, Compliance, Operaciones o áreas corporativas.
La señal de alerta aparece cuando la sostenibilidad se ubica automáticamente dentro de Comunicación únicamente porque una parte del trabajo consiste en explicar los avances de la compañía.
La comunicación es importante, pero el perfil debe poder trabajar sobre datos, procesos, riesgos y objetivos antes de comunicarlos.
Los errores más habituales al contratar el primer perfil de sostenibilidad
Error 1. Contratar antes de definir el problema
“Necesitamos a alguien de ESG” no es una descripción de puesto.
Antes de iniciar la búsqueda hay que identificar qué deberá solucionar la incorporación durante sus primeros 12 meses: organizar datos, construir una estrategia, preparar reporting, responder a clientes, definir indicadores o coordinar proyectos internos.
Sin esa definición, será difícil determinar qué experiencia buscar y evaluar posteriormente el éxito de la contratación.
Error 2. Buscar un perfil que lo haga absolutamente todo
Regulación, huella de carbono, reporting, diversidad, compras responsables, comunicación, certificaciones, relación con inversores…
La sostenibilidad reúne disciplinas muy distintas. Esperar que una sola persona sea especialista en todas ellas suele producir descripciones de puesto poco realistas.
Es preferible identificar las dos o tres capacidades críticas y determinar qué conocimientos podrán apoyarse en otros departamentos o proveedores externos.
Error 3. Confundir conocimiento técnico con capacidad para transformar la organización
Una persona puede conocer perfectamente los ESRS o los principales marcos de reporting y, aun así, tener dificultades para implantar cambios dentro de una organización.
En una primera incorporación deben evaluarse también la influencia transversal, la capacidad de priorización y la habilidad para convertir requisitos técnicos en decisiones comprensibles para negocio.
Error 4. Dar responsabilidad sin autoridad ni recursos
Nombrar un responsable ESG no crea por sí mismo una estrategia ESG.
Si la persona necesita información de Finanzas, Compras, RR. HH. y Operaciones, pero ninguna de esas áreas tiene responsabilidades definidas, buena parte de su tiempo terminará dedicada a perseguir datos.
El apoyo explícito de dirección y un modelo de gobierno claro son fundamentales.
Error 5. Diseñar la posición pensando únicamente en cumplir
La normativa puede desencadenar la contratación, pero limitar el puesto al cumplimiento puede reducir significativamente su aportación.
Un buen perfil debe ser capaz de identificar implicaciones para clientes, cadena de suministro, riesgos, eficiencia, reputación y estrategia empresarial, además de responder a las necesidades de información.
Cómo plantear correctamente la selección de un responsable de sostenibilidad
El proceso debería empezar por el mandato del puesto, no por una lista de certificaciones.
En S&YOU, la selección especializada parte precisamente de entender el contexto de la posición y el encaje que necesita la empresa, también en perfiles de ESG, compliance, finanzas y otras funciones corporativas.
Conocer el servicio de selección especializada y headhunting de S&YOU
Para evaluar este tipo de perfil conviene analizar especialmente:
Experiencia aplicable al reto real. No es igual haber participado en un informe que haber construido desde cero un sistema de recopilación y gobierno del dato.
Capacidad de negocio. El candidato debería poder explicar cómo un objetivo ESG afecta a operaciones, costes, proveedores, clientes o riesgos.
Influencia transversal. Es recomendable pedir ejemplos concretos de proyectos en los que haya necesitado movilizar áreas sin depender jerárquicamente de ellas.
Criterio para priorizar. En una primera función de sostenibilidad habrá más posibles iniciativas que recursos disponibles. Saber distinguir lo material de lo accesorio es esencial.
Capacidad para trabajar con datos. El reporting exige trazabilidad, consistencia y coordinación. Conviene comprobar cómo ha definido KPIs, validado información o establecido responsables.
Una prueba práctica puede aportar más información que una entrevista exclusivamente técnica: por ejemplo, plantear una empresa que recibe exigencias ESG de clientes pero todavía no dispone de estructura interna y pedir al candidato que explique qué priorizaría durante sus primeros seis meses.
La sostenibilidad necesita estructura, no solo un cargo
La incorporación de un responsable de sostenibilidad tiene sentido cuando la empresa está preparada para convertir la función en una responsabilidad real.
Eso supone definir expectativas, establecer interlocutores internos, facilitar acceso a dirección y saber qué problema empresarial debe resolver el nuevo perfil.
El marco regulatorio continuará evolucionando, pero la necesidad de responder a clientes, financiación, cadena de valor y objetivos internos hace que la sostenibilidad empresarial vaya mucho más allá del cumplimiento.
Para las compañías que incorporan esta función por primera vez, acertar en la definición del puesto es el primer paso para acertar en la persona.
Conocer el compromiso de S&YOU con la responsabilidad social y la sostenibilidad
Preguntas frecuentes sobre el responsable de sostenibilidad
¿Qué hace un responsable de sostenibilidad en una empresa?
Define y coordina la estrategia ESG, establece objetivos e indicadores, organiza el reporting de sostenibilidad y trabaja con las diferentes áreas para integrar los compromisos ambientales, sociales y de gobernanza en la actividad de la compañía.
¿De quién depende el responsable de sostenibilidad?
Depende de la estructura empresarial. Puede reportar a Dirección General, Finanzas, Legal/Compliance, Operaciones u otra dirección corporativa. Más importante que el departamento concreto es que disponga de acceso a dirección y capacidad para trabajar transversalmente.
¿Qué diferencia hay entre un ESG Manager y un director de sostenibilidad?
El ESG Manager suele asumir la coordinación y ejecución de la estrategia, mientras que el director de sostenibilidad acostumbra a tener mayor responsabilidad sobre gobierno, prioridades corporativas y decisiones estratégicas. El alcance real del puesto es más relevante que su denominación.
¿Cuándo tiene sentido incorporar un Chief Sustainability Officer?
Normalmente cuando la sostenibilidad tiene una dimensión estratégica elevada, afecta a múltiples unidades de negocio o geografías y requiere representación directa en los órganos ejecutivos.
¿Una empresa necesita responsable de sostenibilidad aunque no esté obligada por la CSRD?
Puede necesitarlo. Las exigencias pueden proceder también de clientes, financiación, licitaciones, cadena de suministro o de la propia estrategia empresarial. La obligación normativa es solo uno de los posibles desencadenantes.




